Cómo convertir mi libro en eBook. I Parte: formateando el documento

Con esta entrada vamos a empezar a dar una serie de consejos que pueden ser de utilidad para aquellos que quieran convertir sus libros en algún formato de eBook. Pueden servirle a cualquiera, pero escribo pensando especialmente en aquellos que tratan de autoeditarse en plataformas como pueden ser Amazon o cualquiera de las librerías online que hay disponibles… Como veremos, es fácil convertir cualquier texto en ePub, pero puede resultar un poco más complejo conseguir que el libro quede presentable. Leer en tu e-reader un texto de cualquier manera puede que a ti te de lo mismo, pero no se puede hacer pagar a alguien para que luego se encuentre un texto mal formateado, ¿verdad?

La mayoría de las veces, las librerías online, incluso Amazon mismo, permiten que el lector en potencia se descargue o vea una parte del libro, aproximadamente un 10%, lo que es bastante para que se haga una idea de si vale la pena o no pagar por él, si las faltas de ortografía son escandalosas o si el formato es un desastre… Esto es muy interesante para el lector, ya que le permite ahorrase dinero y futuros berrinches si el libro resulta ser lamentable. Pero también es interesante para el autor observador, puesto que le permite saber si los comentarios que dejan algunos sobre determinado libro están justificados o no. Queridos amigos: si un lector puede hojear 30 o 40 páginas de un libro, sabrá si está “plagado” de faltas de ortografía y/o gramaticales, le bastará para ver si no le apetece seguir leyendo y le bastará para ver si está formateado de forma chapucera. Si no le interesa no lo comprará. Si a pesar de tener esta posibilidad, hay comentarios desagradables que no hablan del contenido real del libro, la mayoría de las veces es por uno de estos dos motivos: o ese lector no es muy espabilado y desconoce que puede ver una parte importante del libro a pesar de tenerlo delante de las narices, o bien han puesto ese comentario a mala leche y sin haber leído el libro en cuestión. Claro que uno se puede llevar sorpresas a mitad de un libro, pero es bastante raro. Puede pasar, claro que sí, pero normalmente, la tendencia se ve desde el principio.

Ahora bien, si tú, autor, realmente quieres asegurarte de que tu libro está presentable al margen del contenido de la historia que estás contando, no te queda más remedio que currártelo mucho. Obviaremos la ortografía y la gramática. Si estas autoeditando, está claro que tú te lo guisas y tú te lo comes. No tienes ayuda de nadie y seguro que por muy bien que lo hagas, alguna errata y alguna falta se te van a colar. No eres Dios, pero déjalo lo mejor posible en ese sentido.

Muy bien, supongamos que ya has terminado de corregir ortografía y gramática, ¿y ahora qué? Ahora hay que formatear el documento Word para que quede decente cuando lo conviertas a ePub.

Aquí van mis consejos según mi experiencia. Probablemente hay muchos caminos que llevan a Roma, pero yo expondré lo que a mí me ha funcionado bien hasta ahora:

  • Que el texto sea lo más sencillo posible. Nada de tipos de letras extrañas, que el texto esté en Times New Roman de toda la vida o en Arial. Así mismo, los títulos como mucho en negrita y las partes que deban ir en cursiva o subrayadas tampoco deberían dar problemas, pero evita que haya cosas más complejas.
  • Cuida que los capítulos o subcapítulos tengan el formato correspondiente de “título 1”, “título 2”, etc. Puedes cambiar el estilo de los títulos siempre que quieras (tamaño de letra, negrita, cursiva, tipo…). Este proceso es indispensable para crear después una tabla de contenidos o un índice.

Portapapeles-2

Portapapeles-1

 

  • Vigila las tabulaciones, los espacios entre palabras y párrafos, los saltos de página y las secciones. A veces no se ven a simple vista pero puedes usar esta herramienta que te permite verlos:

Portapapeles-3

Por ejemplo, si quieres que un capítulo empiece en otra página, no lo hagas con la tecla “Enter”, hazlo insertando un salto de página detrás de la última palabra del capítulo anterior. De este modo, por mucho que modifiques el texto, el siguiente capítulo siempre se moverá para empezar en la página siguiente. También ayuda mucho a que el texto cause una buena impresión si está justificado.

Portapapeles-8

  • Inserta una tabla de contenidos/índice. La puedes poner en el principio o en el final. Si has hecho el paso 2 correctamente, saldrá una tabla con todos los títulos de los capítulos o subcapítulos con sus correspondientes páginas. Cada vez que modifiques el texto y se muevan las páginas, puedes clicar encima de la tabla con el botón derecho del ratón y actualizarla. Esta tabla de contenidos te permitirá “navegar” por el libro haciendo clic directamente en los capítulos a los que quieras ir, tanto en el documento Word como después en el eBook.

Portapapeles-6

Portapapeles-7

 

Básicamente, si todo esto se ha hecho correctamente no tendrás problemas cuando des el siguiente paso: convertir tu texto en un ePub.

🙂

Anuncios

2 comentarios en “Cómo convertir mi libro en eBook. I Parte: formateando el documento

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s